EL FUTURO DE NINO BRAVO
Es sabido que Nino Bravo falleció en uno de los momentos más espectaculares de su carrera: después de un año -1972- cosechado de grandes éxitos gracias a canciones como: Un beso y una flor, Libre, Mi gran amor, Cartas amarillas, Mi tierra, etc. Apenas resoplaban los acordes de Libre como el viento que recoge mi lamento y mi pesar cuando la noticia de la muerte del cantante español sacudía el mundo de habla hispana y nos rememoraba el fatídico y lúgubre recuerdo de aquella increíble melodía.
En el año 1.973 Nino Bravo tenía escritas, pensadas, planeadas,
trazadas en su agenda de cuero internacional multitud de actividades
y deberes a completar. Una de las tareas más crucial y directa era
la producción de un nuevo LP, cuya orquesta había sido grabada por
vez primera en Londres, con un tema dedicado íntegramente a
América, tierra a la que llegó a apreciar como propia y que le abrió
las puertas del éxito internacional. Este tema, que Nino quería
volver a grabar al no satisfacerle la toma por completo, saldría
finalmente con el nombre de "América, América" en su último y
póstumo disco ...Y volumen 5 (América - América
en la versión CD) Con la ausencia física, muchos planes
quedaron relegados al olvido: entre ellos la grabación de las
canciones más exitosas de Nino en varias lenguas europeas (inglés,
portugués, italiano, alemán y francés principalmente) para dar al
artista una fama internacional más allá de los países de lengua
hispana, a pesar de que en castellano había comenzando a
introducirse con cierta fuerza en Estados Unidos, Bélgica y
Portugal. Para ello, comenzó a grabar una serie de temas, de los que
lamentablemente no se conservan ninguno, pero queda constancia de
que
Voy buscando, y Libre fueron dos de las pocas canciones
grabadas en otro idioma (en este caso en alemán.) También sobre el
atril quedó la adaptación de la canción El
largo y duro camino (The long and winding road) del
famoso grupo británico Los Beatles, una nueva versión de
El Himno al amor de Edith Piaff, y otras como La estrella de
David que José Luis Armenteros y Pablo Herrero tenían en la
cabeza que Nino grabara, y que finalmente fue su paisano Juan Bau el
que la pasara al formato del enorme vinilo.
A nivel de giras, el año 1.973 iba a ser un año completo. De hecho, entre Marzo y Septiembre tenía proyectado no menos de 40 recitales en todo el territorio español, y a finales de año, una nueva gira por Latinoamérica durante varias semanas donde promocionar su "América, América." También profesionalmente, Nino había iniciado nuevos proyectos: el más inmediato de ellos era la creación de una sala de música al que pretendía llamar "Julio Verne" que sirviera como fuente de ingresos segura y regular, y además ayudara al patrocinio de cantantes valencianos. Precisamente los días anteriores al accidente, había estado hablando con el propietario de uno de los locales en los que estaba interesado en el barrio de El Campanar de Valencia, por aquel entonces el extrarradio de la ciudad. Como consorte al proyecto de la sala de música, Nino había apadrinado, apenas unas semanas antes, a dos jóvenes músicos llamados Fernando Romero y Miguel Ciaurriz. Ambos formaban un dúo conocido como "Humo" y pese a llevar varios años intentando el éxito, éste les era esquivo. Nino se había ilusionado, a través de "Suco" los reunión en Brani y firmaron el contrato por el que Luis Manuel Ferri Llopis pasaba a transformarse en el mánager de "Humo." Desde entonces no escatimó gastos para promocionar a los dos jóvenes que apenas superaban los veinte años.
En el aspecto personal, la fortuna iba también sonriéndole. Nino se hallaba viviendo en una zona acomodada de Valencia, en un edificio de la calle El Bachiller, muy próximo a los jardines de Viveros, y había adquirido a principios de año, un BWM 2.800 de 1.970 de segunda mano un coche al que el mismo tildó de "familiar" amplio y apto para la carretera. No ha transcendido mucho, pero a finales del año 1.972 Nino había tenido un accidente de carretera viajando a Barcelona en el que su Mercedes W110 había quedado siniestrado irreversiblemente. También las obras del chalet regalado a sus padres y que llevaba el nombre de su madre, "El Consuelo" en Ayelo de Malferit, estaban muy avanzadas y era habitable desde hacía meses, sin embargo, estaba deseando disfrutar de él en plenitud en las fiestas de Agosto.
Volviendo
al aspecto profesional, es probable que, después de la empresa europea
y americana, que seguramente habría de emprender con la grabación de
sus discos en lengua extranjera en 1.974, habría abandonado el
desenfrenado ritmo que llevaba desde sus inicios, acomodado
económicamente y habiéndose hecho merecedor de un largo descanso,
para disfrutar de su familia. Se habría quizá retirado también de ser un artista con vocación a
la juventud, se habría consolidado como un crooner, y quizá con el
tiempo abandonara el hábito de sólo recibir canciones prefabricadas
gracias a Vivir, su primera y última composición grabada con
la ayuda de Vicente López y José Juezas. El propio Nino comentó en una entrevista radiofónica a
Pedro Ruíz: "Yo hasta ahora soy completamente libre, ocurre que
lo podría ser más si tuvieras temas verdaderamente que a mi me
llegaran, lo que ocurre que los temas que a me llegan para elegir
entre ellos libremente elijo los mejores bajo mi punto de vista, que
son los que llevo al disco, podría serlo mucho más si los temas
fueran mucho más libres."
En otra entrevista realizada por el prestigioso escritor catalán
Jordi Serra i Fabra comentó:
"Yo podría
componer, porque tengo bastante facilidad, es más, en un día podría
hacer cuatro o cinco canciones, y 20 más en serio en un mes, del
estilo de esos <<cantautores>>, es decir, <<diciendo verdades como
puños...>>. pero, no es mi estilo ni me va el hacerlo. Lo mío es
cantar, cantar buenas canciones sin pretender decir nada del otro
mundo."
Lo que sí sabemos es que su huella, imperecedera, inmortal, ha llegado hasta nuestros días -más de 35 años después de su última grabación-, con una solera que ya quisieran muchos artistas actuales y de antaño: conservar íntegra y catalogada, seguida, admirada, emulada y escuchada toda su obra discográfico. Eso es algo francamente difícil y tan sólo destinado para los mejores, y aunque Nino Bravo desgraciadamente no suena como una estrella internacional, porque faltó demasiado temprano, porque a pesar de todo le costó un mundo conseguir ser profeta en su tierra -España-, y porque las disponibilidades de la sociedad y de la tecnología no eran las de hoy, siempre ha sido, y será recordado, como sino la mejor, una de las pocas y grandes voces del mundo de habla hispana.