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PASAPORTE A DUBLÍN
Para seleccionar al representante español en el Festival de Eurovisión 1971,
a TVE se le ocurrió la idea de organizar un programa musical para la noche
de los sábados que ha sido considerado como el precedente directo del
programa Operación Triunfo.
El programa que sirvió para seleccionar al representante de TVE en 1971 se
llamó Pasaporte a Dublín y constó de 12 emisiones a lo largo de las cuales
10 intérpretes diferentes debían demostrar sus registros interpretativos y
el ganador acudiría al Festival de Eurovisión. Pasaporte a Dublín se
presentó como la gran apuesta de TVE para la noche del sábado, tras la
estela dejada por inolvidables programas de variedades como Gran Parada,
Noches del sábado o Galas del sábado.
Pasaporte a Dublín fue una idea de dos conocidos realizadores en la TVE de
la época: Fernando García de la Vega y Valerio Lazarov. García de la Vega
tenía una técnica como realizador más bien clásica, pero Lazarov, que había
llegado de Rumania tres años antes, era un realizador innovador que hacía
uso y abuso del zoom, cosa que contribuía a “marear” a los espectadores,
aunque con el paso del tiempo, en la segunda mitad de los años 70, aquellas
técnicas causarían furor en TVE. Para
evitar críticas, semanalmente se alternaron en la realización del programa.
Como curiosidad, Lazarov había contraído recientemente matrimonio con la
cantante Elsa Baeza y, en un viaje a Japón, el matrimonio compró un aparato
de vídeo en el que cada sábado, Lazarov se grababa el programa para poderlo
visionar cuantas veces quisiera.
En cuanto a los intérpretes elegidos, primeramente se estableció que iban a
ser 10 los seleccionados aunque, en previsión, los responsables de TVE
elaboraron una lista integrada por los 20 principales cantantes del panorama
musical español, de acuerdo con los discos vendidos, la popularidad y la
calidad de las canciones grabadas. En aquella lista no se incluyeron los
intérpretes que hubieran acudido al Festival de Eurovisión en convocatorias
anteriores.
En los meses previos a la puesta en marcha de Pasaporte a Dublín, se
contactó con los seleccionados para saber quiénes estarían disponibles en
las fechas en las que iban a grabarse los programas.
Entre los intérpretes que declinaron la invitación, destacan Marisol, Juan
Pardo, Miguel Ríos y Víctor Manuel; aducieron motivos diversos que iban
desde problemas de agenda a no querer participar en un programa en el que
forzosamente habría nueve concursantes “no ganadores”.
Los diez intérpretes que accedieron a participar fueron seis solistas
femeninas (Dova, Cristina, Encarnita Polo, Conchita Márquez Piquer, Rocío
Jurado y Karina), tres solistas masculinos (Jaime Morey, Junior y Nino
Bravo) y un conjunto (el trío Los Mismos). Desde el primer momento fueron
apodados como “los diez de la suerte” porque eran la principal baza de TVE
para la noche de los sábados.
En cada uno de los programas competitivos actuaron los diez participantes
aunque cada concursante tendría su propio programa en el que sería
“estrella” y sería el encargado de presentar a sus nueve compañeros. La
“estrella” cantaría varios temas de su repertorio mientras que cada
participante interpretaría un sólo tema alusivo al tema de la gala,
generalmente relacionado con el estilo musical de la “estrella”. Como
curiosidad, se estableció que todos los temas serían interpretados en
playback.
La elección del representante eurovisivo corrió a cargo de un jurado
secreto, compuesto por un miembro de la Sociedad General de Autores y
Editores (SGAE), otro del sindicato del espectáculo, un representante de la
dirección general de Radiodifusión y Televisión y cinco vocales. Los ocho
miembros del jurado no se conocían entre sí y semanalmente debían ver el
programa desde sus casas y evaluar de 0 a 10 puntos a cada participante,
enviando el lunes posterior a cada una de las diez emisiones, por correo
certificado, el acta de votación al notario del Ilustre Colegio de Madrid,
don Antonio Vázquez Campo. La suma de las votaciones se realizaría una vez
hubiesen sido emitidos los diez programas.
El primer programa, emitido el 17 de octubre de 1970, fue presentado por dos
eurovisivos de excepción, Massiel y Julio Iglesias, y realizado al alimón
por García de la Vega y Lazarov. En aquel programa fueron presentados todos
los participantes del programa con imaginativos videos.
Se contó con la presencia de la dulce Dana, ganadora del reciente Festival
de Eurovisión 1970 celebrado en Amsterdam. En la prensa, Dana expresó su
gratitud a TVE por haberla invitado a Pasaporte a Dublín: “Quisiera desear a
todos los participantes mucha suerte. Tengo la esperanza de verlos en
Irlanda el año que viene”. Se le preguntó a Dana si existía expectación en
Dublín ante la celebración del Festival de Eurovisión: “Sí, sí, todo el
mundo está preparándose. Pensamos que Dublín es el lugar ideal para
organizar el certamen y esperamos no defraudar a nadie, pues se está
trabajando duramente”.A partir del 24 de octubre comenzó la competición propiamente dicha. En cada
programa, uno de los participantes fue la “estrella” y el resto de
participantes tuvo que interpretar una canción alusiva al título de la gala.
Los artistas cobraron 10.000 pesetas por emisión y, además, una cantidad
especial con arreglo a su cotización como artistas el día que intervenían
como “estrellas”. Las grabaciones del programa fueron maratonianas: debían
estar tres días a la semana en Madrid, disponibles para grabar en Prado del
Rey. La prueba del éxito meteórico de Pasaporte a Dublín la encontramos en
que los diez participantes fueron reclamados por separado para actuar en
galas de Fin de Año y Reyes por toda la geografía española (Nino Bravo
participaría ese año en la Nochevieja de la Navidad de 1971 actuando con los
temas Noelia y Te quiero te quiero).
CRISTINA. Su verdadero nombre es María del Carmen Arévalo y nació en
Barcelona en 1943. Estudió Cultura General y Secretariado y compaginó sus
comienzos en el mundo de la canción trabajando como secretaria. Un buen día
actuó en un programa radiofónico y conoció a cuatro muchachos (Juan,
Fernando, José María y Rafa) que, seducidos por su voz, no dudaron en
ficharla y en formar con ella el grupo Los Stop. El conjunto debutó en el
Festival de la canción de Fortuna 1967 con el tema Casi nada. Como
curiosidad, aquel mismo año grabaron en español las canciones monegasca y
suiza de Eurovisión’67, pero el espaldarazo discográfico definitivo lo
lograrían con Salud, dinero y amor y con El turista 1.999.999, que
presentaron en el Festival de Mallorca 1968. Cristina era ambiciosa y quería
ir a por todas, pero sus compañeros de grupo preferían la tranquilidad de
actuar en las cercanías de Barcelona.
El grupo se deshizo, aunque dos de los
miembros del conjunto siguieron con Cristina, integrando la efímera
formación Cristina y los Tops.
Cristina inicia su carrera en solitario a principios de 1969, y estuvo
rozando la participación en Eurovisión en cuatro ocasiones.
Según ha
contado, en 1968 el nombre de su conjunto sonó como el de posible sustituto
de Joan Manuel Serrat para interpretar el La, la, la en Londres. En 1969
estuvo en el Teatro Real Madrid preparada para sustituir a Salomé si esta se
sentía indispuesta en el último momento y no podía salir a defender Vivo
cantando. En 1970, concursó en la selección española para Amsterdam con el
tema Me gusta, me gusta, que llegó a la gala final, pero allí no logró ni un
solo punto. En 1971 fue seleccionada para tomar parte en Pasaporte a Dublín.
Pocos días antes de la emisión del primer programa de Pasaporte a Dublín,
Cristina contrajo matrimonio con David Arén en la ermita de la Virgen de la
Fuencisla, en Murcia. A su enlace llegó de milagro porque el día anterior
había estado grabando a las órdenes de Valerio Lazarov en diferentes puntos
de Madrid (la plaza Cibeles, la Casa de Campo y el teatro María Guerrero).
El propio Lazarov tuvo de que poner a disposición de la cantante un coche
para que pudiera llegar a tiempo a la boda. Cristina declaró en todo momento
su ilusión por participar en el programa: “Vamos a tener que sudar para ver
quien se lleva el gato al agua. Pero eso es bueno: habrá muchas sorpresas en
el programa”. En cuanto a la posibilidad de ser ella la ganadora, afirmaba
“Dublín, con el Festival de Eurovisión, sería el lugar ideal para culminar
mi luna de miel”.
LOS MISMOS.
Este trío fue creado en Valladolid en 1965 por Elena Vázquez
Minguela, de nombre artístico Helena Bianco (nacida en 1948), Antonio Pérez
Gutiérrez, Toby (nacido en 1944) y Benjamín Santos Calonge (nacido en 1944).
Se conocieron en el Real Conservatorio de Valladolid. Sus primeros pasos en
el mundo de la música los dieron con el nombre de Los Jollys, grabando sus
primeros éxitos con la discográfica Columbia. Pero la popularidad les llegó
con el sello Belter, ya como Los Mismos, cuando vencieron en el III Festival
del Atlántico con El hombre del tiempo, tema que cantaba las delicias
turísticas de las islas Canarias. En 1968 popularizarían otro tema sobre las
Baleares, El puente, que presentarían al Festival de Mallorca de aquel año.
Entre los éxitos que obtuvieron destaca Voy a pintar las paredes, y una
versión en castellano del eurovisivo tema Congratulations. Participaron en
el II Festival español de la canción, tratando de ganarse su pasaporte a
Amsterdam 1970 con el tema Don Juan, pero no lograron superar la semifinal.
Los Mismos fue el único conjunto que tomó parte en el programa Pasaporte a
Dublín. A la pregunta de si fueran ellos los elegidos para ir a Dublín,
respondían que “nos pondríamos más contentos que unas pascuas, daríamos
muchas gracias a Dios y procuraríamos dejar lo más alto posible el pabellón
de España, como hemos hecho en cuantos festivales internacionales hemos
intervenido”. Acabado el programa, recibieron un clamoroso homenaje popular
en Valladolid.
CONCHITA MÁRQUEZ PIQUER.
Hija del torero Antonio Márquez y de la gran dama
de la copla, Concha Piquer. Conchita comenzó a cantar copla de la mano de su
madre. Se formó como artista en el ballet de Conchita Huarte y tuvo como
profesor de canto a Juan Solano. Una de sus primeras actuaciones tuvo lugar
en 1969 en una gala benéfica, pero su primera actuación como cantante
profesional fue en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, dando un recital de
25 canciones.
Casada desde 1962 con el torero Curro Romero, tendría dos hijas, Concepción
y Coral, que, cuando comenzó el programa Pasaporte a Dublín, tenían 5 y 2
años respectivamente.
Conchita había heredado el conocido mal genio de su madre: “Al parecer, los
demás concursantes tienen paciencia y yo, en ocasiones, la pierdo. Cuando
presiento que eso va a ocurrir, procuro aislarme y me quedo sola”. Pese a
ello, hizo muy buenas migas con Rocío Jurado y, mientras se emitía el
programa, Conchita acudió con su madre (que estaba retirada del mundo del
espectáculo por padecer del corazón) al Teatro Calderón para ver actuar a la
Jurado. En un momento dado del espectáculo, Rocío hizo notar la presencia de
Concha Piquer en la sala y el público, la reconoció y le tributó una gran
ovación.
En cuanto a su participación en Pasaporte a Dublín, Conchita aseguraba
“estoy encantada, me va a ir estupendamente porque lo que necesito es que la
gente me vea, me oiga y se de cuenta de que no soy ‘Concha Piquer-2’, sino
Conchita Márquez Piquer, hija de la tonadillera más grande que ha tenido
España”. Entre los espectadores de TVE había un cierto miedo a que ganara
Conchita Márquez Piquer; suponían que su envío a Dublín comportaría un
retroceso a los tiempos de Conchita Bautista y del desastroso resultado de
Qué bueno, qué bueno.
ROCÍO JURADO.
Nacida en Chipiona (Cádiz) en 1945, su verdadero nombre es
Rocío Mohedano Jurado. Con solamente 15 años gana el concurso para artistas
noveles celebrado en los estudios de Radio Nacional de España en Sevilla,
interpretando Mañana sale de Concha Piquer. Tras aquella primera distinción
llegan otras que la llenarían de esperanza para ser artista.Pese a la
oposición de su madre y gracias a la ayuda económica de su abuelo, Rocío se
traslada a Madrid, donde se inscribe en la academia del maestro Quiroga para
recibir clases de canto.
En Madrid recorre varios tablaos flamencos donde se perfila como una gran
promesa del ‘cante jondo’. Paralelamente, debuta en el cine junto a otra
gran estrella andaluza, Manolo Escobar, en la película Los guerrilleros
(1962). Su primera película como protagonista sería Proceso a una estrella
(1966).
Cuando Rocío fue seleccionada para Pasaporte a Dublín había rodado seis
películas, había hecho cuatro viajes a Hispanoamérica, había tenido su
propio programa estelar en TVE (Lola, la piconera) y había grabado unas 60
canciones.
Rocío tuvo que compaginar las grabaciones de Pasaporte a Dublín con la
participación en un gran espectáculo de la compañía de Celia Gámez, llegando
a dormir solamente cuatro horas diarias; tuvo que inyectarse suero para
superar el ajetreo.
Por otra parte, la ropa era una de sus grandes debilidades y se hizo cerca
de 30 modelitos para sacarlos en Pasaporte a Dublín. “Y es que me ilusiona
enormemente participar en ‘Pasaporte a Dublín’. Sobre todo porque voy a
poder mostrar al público una Rocío Jurado nueva, moderna, que lo mismo canta
opereta que canciones de Los Beatles”.
“Como persona, me encuentro felicísima trabajando con mis nueve compañeros
de concurso. Hay una camaradería entre nosotros que, desde fuera, no se
puede ni imaginar. Todos colaboramos, nos enseñamos, hasta nos ayudamos a
maquillar. Y nos divierte cantar y bailar juntos, sirviendo de “extras” a
nuestros compañeros. Además, es una experiencia interesantísima y una
promoción increíble (…) Esto es como una lotería con el reintegro
garantizado. Y el reintegro es nada menos que once semanas seguidas en TVE
en un programa estelar. Aquí, como dicen los deportistas, lo importante es
participar”.
NINO BRAVO. Su verdadero nombre era Luis Manuel Ferri Llopis y nació en
Ayelo de Malferit (Valencia) en 1944. Pese a disponer de una gran voz, en un
principio no se planteó la posibilidad de vivir de la música. Fue animado
por un grupo de amigos, con quienes formó el conjunto Los Superson y en 1964
emprendieron las primeras giras, que fueron súbitamente interrumpidas cuando
Luis Manuel fue llamado a filas. Acabado el servicio militar, fue muy
difícil emprender nuevamente la carrera musical. Gracias a la gestión de Los
Superson, en 1968 Miguel Siurán se fijó en el cantante y le puso el nombre
artístico de Nino Bravo. Los éxitos no llegaron hasta 1970: Nino Bravo se
presentó a los festivales de Barcelona (con No debo pensar en ti), Atenas
(con El adiós) y Río de Janeiro (con Elizabeth); además tomó parte en la
selección española para el Festival de Eurovisión 1970 con el tema Esa será
mi casa, pero no logró clasificarse para la final.
El reconocimiento masivo le llegó a Nino Bravo en el último trimestre de
1970 cuando su single Te quiero, te quiero alcanzó los primeros lugares de
ventas y, semanalmente, aparecía en el programa Pasaporte a Dublín. En las
entrevistas que le realizaron con motivo de su participación en el programa,
declaró que tenía previsto pasar toda su vida cantando, hasta cumplir los 80
años, ajeno a su triste final, puesto que fallecería víctima de un accidente
de tráfico en abril de 1973. Nino era consciente de la popularidad que le
reportaba su aparición semanal en TVE y declaraba que “lo importante es
participar. Basándome en aquel viejo aforismo, ‘Suerte tengas, que el saber
de poco vale’, yo diría ‘Publicidad tengas, que el saber de poco vale’”.
ENCARNITA POLO. Sevillana de pura cepa, nacida en 1939. Desde pequeña se
manifestó como una enamorada de la copla. Comenzó su carrera musical en
Barcelona, compaginando las clases de interpretación con actuaciones en las
fiestas mayores de multitud de pueblos de Cataluña. De vez en cuando,
frecuentó su Sevilla natal y actuó en La Parrilla del Hotel Cristina.
También actuó en la Sala Emporium de Barcelona como telonera de grandes
estrellas de la canción europea, como Josephine Baker, Sacha Distel, Gilbert
Becaud o Charles Aznavour. Este último fue quien la animó a abandonar su
repertorio de temas de corte folklórico y a grabar temas más modernos. En
1964 viajó a Italia, donde tomó parte en un festival de la RAI llamado
Napoli contra tutti.
En dicho certamen tomaban parte por un lado figuras de la canción italiana y
por otro, intérpretes de diversos países europeos. Encarnita Polo tomó parte
en esta segunda modalidad y logró el primer premio con el tema La violetera
mientras que en la modalidad de artistas italianos consiguieron la victoria
Claudio Villa y Gigliola Cinquetti. Encarnita gozó de cierta popularidad en
Italia, llegando a intervenir en una serie musical italiana (Scaramouche,
junto a Domenico Modugno y Rafaella Carrá, entre otros) y en el rodaje de
cuatro westerns.
Su presentación para el gran público en España fue en el VII Festival de la
Canción Mediterránea 1965 con el tema Mil horas, compuesto por el cubano
Alcy Agüero. Este festival fue un magnífico trampolín para Encarnita puesto
que le permitió participar en numerosos programas de TVE (Los amigos del
lunes, Noche del sábado y La hora de…).
Un año después protagonizaría junto al humorista Cassen la película 07 con
el 2 delante (1966), en la que, además, interpretó un par de canciones.
Encarnita hizo varios viajes a Iberoamérica. En uno de ellos, a Venezuela,
su representante artístico, Emilio Santamaría, no pudo acompañarla, y envió
en su lugar a su hija María Ángeles (Massiel). Esta demostró ser una
excelente representante y logró para Encarnita emolumentos superiores a los
esperados.
Los grandes éxitos de Encarnita Polo llegaron de la mano del arreglista
Adolfo Waitzman, con quien acabaría casándose. Con él, grabó un viejo éxito
de Lola Flores en versión pop, Pepa Bandera, y alcanzó gran popularidad en
1969. El siguiente disco, editado en 1970, fue Paco, Paco, Paco, otra
versión pop de la añeja copla de Concha Piquer Los siete niños.
Las dos
canciones catapultaron a Encarnita a lo más alto de las listas de discos y
la convirtieron en la reina de una novedad musical: el flamenco pop.Un mes antes de comenzar Pasaporte a Dublín Encarnita dio a luz a su hija
Raquel. La pequeña Raquel tomó parte en la grabación de una de las
actuaciones de Encarnita Polo en el programa, en la que ésta le interpretaba
una dulce nana compuesta por el padre de la criatura, Adolfo Waitzman. “Yo
no creo que ‘Pasaporte a Dublín’ sea un concurso en el que se participa y se
gana o se pierde, sino un magnífico programa de televisión que nos brinda la
oportunidad de estar 11 semanas seguidas ante el público, ofreciéndole
distintas facetas de nuestra personalidad artística”. Corrió el rumor de que
Encarnita Polo sorprendió a Rocío Jurado rodando un videoclip ataviada con
un generoso escote.
La Polo se enfadó muchísimo porque a ella le habían prohibido lucir un
vestido “muy aireado”.
JAIME MOREY.
Nació en Alicante en 1942. Tuvo una formación musical muy
completa, realizando estudios de música, declamación y canto. En sus
comienzos, compaginó la natación (llegaría a ser Campeón universitario de
Alicante) con la música: fue solista de tunas universitarias de su ciudad.
Además, obtuvo el segundo premio en el I Festival de Intérpretes organizado
por Radio Madrid, y conquistó el primer premio del concurso La voz de la
fama en Radio Valencia.
Su consagración llegaría de la mano del Festival de Benidorm, puesto que
tomó parte en las ediciones de 1964 y 1967, llevándose el segundo premio en
la de 1964 con el tema El barco, el mar y el viento. Su repertorio combinaba
los éxitos francoitalianos de la época (llegó a grabar Dio come ti amo) con
temas de autores españoles como Manuel Alejandro (Pero se fue), Guijarro y
Algueró (Sabía) o el Dúo Dinámico (Yo busco una muchacha como tu). Como
curiosidad, en 1966 adaptó una partitura de Chaikovski y la grabó bajo el
título de Otoño en mi corazón. También, como la mayoría de cantantes de la
época, hizo una incursión en el mundo del cine, protagonizando junto a Rocío
Dúrcal la película Acompáñame (1965).
Jaime Morey era considerado como el eterno aspirante al Festival de
Eurovisión. Tomó parte en la selección española de 1965 con La bailaora y en
la de 1970 con De pronto, tu, quedando en esta última en quinto lugar. Probó
fortuna con Pasaporte a Dublín para acudir en 1971 presentándose más
curtido, de perfiles más acusados, dominador de innumerables géneros en el
mundo de la canción. “¡Ojalá me tocase a mi! Pero seremos todos igual de
felices vaya quien vaya, especialmente si es un buen cantante. Y hay buenos
cantantes entre nosotros”.
JUNIOR
En realidad se llama Antonio Morales Barretto y nació en Manila (Filipinas) en
1943. De padre español y madre filipina, era el mayor de cinco hermanos. A
los diez años, su familia se trasladó a Madrid. Comenzó en el mundo de la
música formando parte del conjunto instrumental Los Pekenikes en 1959. Tres
años después se integró en el cuarteto Los Brincos, uno de los grupos más
importantes de la historia del pop español. Junto a él estaban Juan Pardo,
Fernando Arbex (autor de Enséñame a cantar) y Manolo González (hermano del
actor Agustín González). El cuarteto popularizó temas como Mejor o Un
sorbito de champagne.
Juan Pardo y Junior abandonaron el conjunto en 1967 y formaron durante algo
más de año y medio el dúo Juan & Junior. Grabaron temas como La caza,
Anduriña o Nos falta fe (que presentaron a la selección interna de TVE para
Eurovisión 1968) y rodaron la película Juan & Junior en un mundo diferente.
Las carreras musicales de ambos se bifurcaron en 1969 porque Junior deseaba
cantar en solitario y dedicarse al cine. De hecho, participó en la película
Me enveneno de azules (1969).
La prensa del corazón siguió de cerca los escarceos amorosos de Juan Pardo y
de Junior en pos de otras famosas estrellas del cine musical: Marisol y
Rocío Dúrcal. Juan salía con Rocío y Junior con Marisol, pero, cosas del
destino, sería finalmente Junior quien contraería matrimonio con Rocío
Dúrcal. Tras nueve meses de noviazgo, la pareja se casó en enero de 1970 en
el monasterio de El Escorial. La primogénita del matrimonio, Carmen, nació
el 12 de diciembre de 1970, justamente el mismo día que se emitía en TVE el
programa de Pasaporte a Dublín en el que Junior era la estrella. El feliz
padre declaraba que “‘Pasaporte a Dublín’, por sus características
especiales, es una magnífica escuela”.
KARINA. Nacida en Jaén el 4 de diciembre de 1945, comenzó en el mundo del
espectáculo como Maribel Llaudes. Cuenta que desde pequeña le hacían cantar
en casa y que su primera oportunidad llegó cuando un amigo la animó a tomar
parte en un concurso de La voz de Madrid patrocinado por Flan Chino
Mandarín. Todavía como Maribel Llaudes tomó parte en el Festival de Benidorm
1961 con el tema No preguntes por qué y en la edición de 1962 con Amor y
lluvia. También por aquel entonces colaboró con Los Pekenikes, conjunto
instrumental en el que estaba integrado Tony Luz, con quien contraería
matrimonio en 1973 tras diez años de noviazgo.
Su consagración como artista no llegaría hasta 1965 cuando se puso el nombre
artístico de Karina y grabó una versión en castellano de la eurovisiva
Poupéé de cine. Ese mismo año participa en el II Festival Internacional de
la canción de Palma de Mallorca con Me lo dijo Pérez. Su rostro se hace cada
vez más popular a partir de su participación en el show de TVE Escala en HI-FI,
espectáculo en el que intervienen actores y cantantes interpretando los
éxitos del momento. A finales de los 60 fueron llegando temas inolvidables
como Romeo y Julieta, La fiesta o Las flechas del amor. Karina rodó tres
películas: Los chicos del PREU (1967), La chica de los anuncios (1968) y La
máquina de hacer pop (1969). Cuando fue seleccionada para Pasaporte a Dublín
era una figura popularísima en España y se la señalaba como segura ganadora,
a lo que ella respondía “En este momento absolutamente nadie sabe quien va a
ir al Festival de Eurovisión, para quien será ese ‘Pasaporte a Dublín’ que
anda en juego. Se bien que ni los desconocidos miembros del jurado lo saben.
Ni siquiera el notario, que controla sus votaciones. Yo quizá podría
adivinarlo si el elegido lo fuera por votación popular. O acaso podría
hacerlo si conociese los nombres y los gustos de los jurados”.En el programa dedicado a los Festivales Internacionales de la Canción se
registró una protesta de los concursantes hacia Karina porque el decorado
que le habían preparado para interpretar El amor es azul estaba repleto de
motivos eurovisivos. Karina declaró: “Me dolía que mis compañeros de
programa se sintieran molestos conmigo. Aunque hubo algunas cositas sin
importancia, los diez hemos quedado tan amigos”.Karina fue acusada de utilizar técnicas de estudio para mejorar la calidad
de su voz. A este respecto, un lector de la revista Tele-Radio escribía: “La
voz de Karina suena distinta a la de los demás participantes; entre otras
cosas, está doblada o triplicada, truco que se utiliza normalmente para
encubrir defectos de calidad o afinación”. La propia Karina, respondía a
estas acusaciones que las propias normas de Pasaporte a Dublín estipulaban
que las canciones debían presentarse en playback y no en directo: “como las
canciones se graban, mi casa discográfica decide lo que cree mejor para mí y
más del gusto de los espectadores. Y, como ha acertado siempre, tengo la
obligación de creer que sabe lo que hace”.
DOVA. Nacida en Valencia en 1943, su verdadero nombre era Paquita Dolz. Su
nombre artístico se corresponde con las sílabas iniciales de su apellido y
de su ciudad natal. Empezó a cantar en 1963, simultaneando la interpretación
de temas en castellano y catalán, y dedicándose a hacer actuaciones en salas
de fiestas del País Valenciano y de las Islas Baleares. La popularidad no le
llegó hasta finales de los años 60, por su participación en los dos
principales festivales de la canción española, el de Benidorm y el del
Mediterráneo (en el que quedaría segunda con el hermoso tema Com el vent, a
2 votos de la canción ganadora). Más adelante, formaría parte de la
selección española de intérpretes que participó en Festival de la Canción de
la Copa de Europa 1970, celebrado en Knokke (Bélgica). Con ella estuvieron
otros dos participantes de Pasaporte a Dublín, Cristina y Jaime Morey, y
además Julio Iglesias y Dyango. Dova era un rostro poco conocido para los espectadores de TVE puesto que
había desarrollado su carrera actuando en directo, sin haber editado muchos
discos. “Me gusta mucho actuar en televisión. Gracias a ‘Pasaporte a Dublín’
me va a conocer toda España. Lo de ir o no a Dublín es secundario, aunque
sería maravilloso. En un día puedes ganar, triunfes o no, lo que te costaría
por lo menos un año de actuaciones constantes en Europa”.
Tuvo muy buenas críticas en prensa por su formidable interpretación del tema
Bahía en la gala de Éxitos de Sudamérica.
LOS CAPÍTULOS
DE PASAPORTE A DUBLÍN
17/10/1970 Presentación de candidatos
24/10/1970 Éxitos de festivales internacionales Cristina
31/10/1970 Canciones de los 20 Los Mismos
07/11/1970 Éxitos de Sudamérica Conchita Márquez
14/11/1970 Canciones de cine Rocío Jurado
21/11/1970 Década de los Beatles Nino Bravo
28/11/1970 Canciones de los 40 Encarnita Polo
05/12/1970 Operetas de ayer y hoy Jaime Morey
12/12/1970 Páginas clásicas a ritmos modernos Junior
19/12/1970 Canciones infantiles Karina
26/12/1970 Canciones de Navidad Dova
30/12/1970 Gran encuentro final
DESENLACE DE ‘PASAPORTE A DUBLÍN'
El resultado del programa se anunció en una emisión especial de Pasaporte a
Dublín el miércoles 30 de diciembre de 1970 emitida a las 23:10 h. de la
noche, aunque se grabó a las 17:00 h. de la tarde. Estuvo presentada por el
incombustible José Luís Uribarri, que horas antes de comenzar la grabación,
anunciaba que “a buen seguro, hay quien se cree con el pasaporte en el
bolsillo y se va a llevar un buen susto cuando sepamos quien resulta
triunfador”. Uribarri estaba muy nervioso, tanto que tuvo que repetir hasta
tres veces la presentación del programa. De los diez concursantes, sólo acudieron siete a conocer el veredicto del
jurado. Dova no estuvo presente porque se encontraba en Málaga cumpliendo un
contrato; Toby y Benjamín, de Los Mismos, se encontraban en Barcelona
preparando un concierto al que Helena, que sí se encontraba en TVE, se
incorporaría cuando acabase el recuento de votos; Jaime Morey y Junior,
simplemente no se presentaron a conocer el resultado, temiendo que se
seleccionaría a una mujer y que ellos no tenían nada que hacer.
La Márquez Piquer fue la primera en llegar a la sala de maquillaje.
Aquella antelación dio pie a sonoros rumores sobre la posible influencia de
su madre en que resultara elegida. Antes de que se conociera el veredicto,
Conchita Márquez Piquer decía que aceptaría deportivamente la elección y que
no tendría ningún berrinche en caso de no resultar elegida.
Además, declaró que “lo que a mi me gustaría de verdad, sería ir de “coro
la, la, la” con los otros ocho, acompañando al ganador. ¡Sería estupendo!
Además, lo haríamos de maravilla, porque todos cantamos estupendamente”.
Encarnita Polo a punto estuvo de perderse el desenlace del programa: “He
venido haciendo un esfuerzo porque hoy no tengo ‘chacha’ y se ha quedado mi
marido con la niña”. Encarnita no se atrevía a dar ningún pronóstico: “Todos
somos muy buenos, incluida yo. En cualquier caso, sólo he venido a felicitar
al que vaya. Me parece obligado entre compañeros estar juntos en un día como
este”.
Karina era consciente de ser la gran favorita del público y su nerviosismo
iba en aumento a medida que se acercaba la hora de comenzar la grabación. No
hizo declaraciones a los periodistas acreditados.
Cristina, que llegó acompañada de su flamante esposo David Arén, valoraba
positivamente su paso por el programa porque antes de que comenzara la
emisión de Pasaporte a Dublín sólo tenía firmadas cinco galas para diciembre
y al final, a pesar de lo duro de las grabaciones, realizó diecisiete.
Tampoco aventuró ningún pronóstico: “creo sinceramente que no saldré yo.
Todos merecemos el pasaporte porque hemos trabajado de lo lindo, pero esto
es una lotería con un solo premio”.
A Elena tampoco pensaba que su conjunto fuera a resultar elegido: “no parece
que los vientos soplen a favor de la idea de mandar un trío a Eurovisión”.
Otro de los concursantes, Nino Bravo, estaba muy nervioso y no dejaba de
manosear su amuleto (un colmillo). Reconocía haber ganado ya el pasaporte a
la popularidad y subrayaba el compañerismo que se había producido entre los
concursantes. Rocío Jurado, por último, afirmaba que cualquiera de los
participantes se merecía acudir a Dublín.
Fernando García de la Vega se encargó de realizar el programa porque Lazarov
se encontraba en el Estudio 1 de TVE ultimando la grabación del programa
especial de nochevieja
que se emitiría al día siguiente. La final de
Pasaporte a Dublín se grabó en la sala de juntas de TVE. Los siete
participantes se sentaron en una amplia mesa y Uribarri les realizó una
microentrevista. Luego, fue llamando a los miembros del jurado secreto, que
se fueron sentando en la misma mesa en la que estaban los participantes.
Uribarri desveló que el presidente del jurado, con voz pero sin voto, había
sido José Ángel Castro Farinas (director de Promoción de Radiodifusión y
Televisión) y que los ocho componentes del jurado habían sido Jesús de la
Oliva, (secretario del sindicato provincial de Madrid) Fernando García
Beitia (presidente del Grupo Música de RTVE), Manuel Parada (periodista),
Gerardo Gombán (periodista), Alonso Ramírez (Periodista de Solidaridad
Nacional y La Prensa), Rafael Ferrer (RNE-Barcelona), Alfonso Gallego
(RNE-Madrid) y Mariano Méndez Vigo (Periodista de ABC). Cada componente del
jurado desconocía la identidad de sus colegas, hasta el punto que Alfonso
Gallego y Mariano Méndez Vigo, que trabajaban juntos cada día, se
desconocían miembros del jurado. Mientras el notario del programa sumaba los
votos de los 80 sobres, Uribarri charló con los componentes del jurado que,
en general, habían encontrado una magnífica calidad media entre los
concursantes. Uno de los miembros del jurado dijo que lo mejor era enviar
una representante en vez de un representante porque las veces que nos habían
representado mujeres habíamos quedado en buenos puestos, mientras que las
veces que habían ido caballeros, el papel había sido más modesto. Además, la
tendencia de los jurados europeos era premiar mujeres: de los festivales
celebrados hasta el momento, el primer premio se lo habían llevado quince
mujeres solistas, tres hombres solistas y un dúo.
Al final, el notario proclamó ganadora a Karina y, para evitar perjuicios a
los restantes participantes, mantuvo en secreto el número de votos que
obtuvieron. No obstante, el periodista Arturo San publicó en la revista
SEMANA que pudo averiguar que tras Karina quedó clasificado Jaime Morey y en
tercer lugar, Dova. “Más alejados, creo que por este orden: Conchita Márquez
Piquer, Junior, Encarnita Polo, Nino Bravo, Los Mismos, Rocío Jurado y
Cristina”. La revista Tele-Radio también publicó que el segundo puesto había
sido para Jaime Morey.
Karina aceptó su triunfo llorando con nerviosismo; José Luis Uribarri se le
acercó para entrevistarla pero ella no sabía qué decir. Posteriormente, hubo
una sesión de fotos en la que Karina hizo el signo de la victoria,
levantando primero los brazos y gesticulando con los dedos después. Acabado
el programa, se le preguntó a Karina si no estaba asustada de pensar que en
Dublín debía cantar en directo, en vez de hacerlo en playback, como lo había
hecho en Pasaporte a Dublín, y ella respondía que “cantaré en directo como
hago en todas las galas y con mi voz intentaré dejar en buen puesto a
España”. Respecto a la canción que interpretaría en Dublín, no sabía nada,
pero afirmó que le encantaría llevar un tema de su novio, Tony Luz, porque
sus canciones le habían ido siempre muy bien. “¿Mis posibilidades en Dublín?
Me gustaría quedar en el tercer puesto. Pienso que ganar será difícil. La
verdad es que me quedaría satisfecha si la canción que interpreto llega a
ser popular en Europa”.
Pasadas las fiestas de Navidad, Pasaporte a Dublín fue sustituido en la
parrilla de programación de TVE por un nuevo concurso musical inspirado en
el programa Canzoníssima de la RAI y llamado Canción’71, presentado por
Laura Valenzuela y Tony Leblanc.
En aquel concurso tomarían parte intérpretes como Camilo Sesto, Betty
Missiego o Basilio (que sería el ganador).
A pesar de la expectación suscitada, la fórmula de Pasaporte a Dublín ya no
se retomaría para seleccionar a futuros representantes de TVE en Eurovisión,
puesto que el ente público optaría hasta 1999 por escoger a su representante
mediante selección interna (a excepción del representante de 1976, que
saldría de una Final Nacional).
Con la llegada de Operación Triunfo, la selección del representante español
vuelve a ser tomada a través de un programa espectáculo en el que los
diferentes aspirantes tienen que demostrar semanalmente su versatilidad
interpretativa.
Jaume Guerrero
Olevision nº 27
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