Nino Bravo
ha pasado en Madrid con su mujer y con su hija unos días de descanso. Mucho
trabajo le ha permitido posponer contratos, hacer cambios de toda clase para
lograr media docena de días libres, los necesarios para hacer vida de hogar
durante este tiempo.
Y como es lógico, Nino ha
vivido por y para su familia, para su mujer, y sobre todo para su hija,
para la pequeña María Amparo, que es un sol de cría como podemos ver en
las fotos.
Pero lo más gracioso de este
descanso, de estas vacaciones de Nino Bravo, del tiempo que ha pasado
libre con su hija es que María Amparo es una auténtica <<fan>> de su
padre. Y no es una broma. Resulta que cuando Nino actúa en televisión, la
simpática María Amparo se levanta de su asiento, y sin pensarlo dos veces
se pone a aplaudir y se <<lía>> a bailar aunque casi no anda. Y Nino, como
pueden suponer, se pone muy contento cuando le hablan de las travesuras,
de los bailes de su hija. Y es que el cantante valenciano es un padrazo,
un auténtico padrazo que se maravilla viendo a su pequeña. Como debe ser.
(Fotos Martín Gamo)