<<APENAS ENCIENDO LA TELEVISIÓN, SIEMPRE TEMO VER APARECER A NINO LLENO DE VIDA. >>

Recientemente el alcalde de Valencia le entregó un cheque por valor de más de dos millones de pesetas, recaudadas en el Festival organizado en memoria del cantante. 

-Lecturas 5 de octubre de 1973-

 

Mary sonrió:

Hola Montini!

Es la viuda de Nino Bravo. Viste de negro. Lleva un modelo premamá y esconde sus ojos en unas gafas oscuras. Va del brazo de su cuñado, Fernando Tirado, teniente del Cuerpo de Ferrocarriles, que es marido de Consuelo, la hermana de Nino.

Volví a Valencia en busca de Mary. Los rumores de que se encontraba mal arreciaban más y más. Muchos decían: “¡Qué menos que presentarse a dar las gracias a los artistas, si no en la plaza, al menos en un despacho privado!”. Ella sí que habría querido agradecer a todos los artistas el detalle habido para con Nino Bravo y… para con ella, pero el médico es el que controla su vida. Metida en algo más de los siete meses de embarazo, una triste emoción, como la que el Festival supondría para Mary, podía sentarte fatal. De todos modos, ella quiso acudir personalmente a la Alcaldía de Valencia para hacerse cargo del dinero recaudado en el Festival y, sobre todo, para dar las gracias personalmente a los artistas y al público a través de la primera autoridad.El médico prohibió a Mary –que se encuentra casi en su octavo mes de embarazo- asistir al Festival en homenaje a Nino Bravo, pues podía ser una fuerte emoción para ella.

En el festival aún era alcalde don Vicente López Rosat; su hija Isa estuvo en el escenario enarbolando la <<señera>> que se entregó a la viuda de Nino Bravo. Ahora un nuevo alcalde –don Miguel Ramón Izquierdo- se ocupa de dar a María Amparo el cheque del importe, firmado por representantes de las tres emisoras que se volcaron en el acto. Las cuentas están claras y muy detalladas. A Mary no le dan un millón y medio como se calculó de inmediato, sino ¡dos millones!

El talón bancario bancario va al céntimo: 2.060.694,00 pesetas

Gastos del Festival: en publicidad mural: 7.273 pesetas; en luminotecnia: 21.000; en servicios varios de la plaza de toros: 45.836; para la Sociedad General de Autores de España: 218.525; para la Junta Provincial de Menores: 103.616; gastos varios: 7.600 pesetas.

Solamente murmuró: “Gracias, señor alcalde”. Estas fueron las palabras con las que la viuda del cantante agradecía el cheque de dos millones de pesetas –que fue la recaudación del Festival- y que le entregó el alcalde de Valencia, don Miguel Ramón Izquierdo.

Ingresos: Taquillas: 2.214.750 pesetas; devolución  Sociedad General de Autores: 208.071; devolución Junta Provincial de Menores: 20.723; entradas <<fila cero>> 21.000.

A la viuda de Nino Bravo le advirtieron que no están cobradas las veinticinco mil pesetas que anunció Camilo Sesto. Sobre ello dijeron: “Aún no se han recibido, cuando vengan…”. En la Alcaldía el acto fue emocionante. Alfonso Gil Albors –en nombre de la Agrupación Sindical de Radio y Televisión, de Valencia- reiteró el agradecimiento de los artistas, emisoras y público. Y pasó el talón a Miguel Ramón Izquierdo para que se lo entregase a María Amparo Martínez, la viuda de Nino Bravo.


-Permítame, señora, que en nombre de Valencia, pueblo del que surgió Nino Bravo, le entregue este cheque…

Mary, que había permanecido sentada en un rincón, con su cuñado y Suco, siempre un tanto nerviosa, no pudo contenerse y lloró. Ella habría querido dar las gracias, y sólo murmuró:

-Gracias, señor alcalde.

Don Miguel Ramón Izquierdo estrechó la mano de Mary, diciendo:

-Aquí estoy a su disposición, señora.

-Graci
as.

Está bien de salud. El médico la autorizó a acudir a la Alcaldía, según me dijo Suco. Pero, como es natural, Mary no puede dominar su emoción en cuanto alguien recuerda a su marido. Me ha dicho que ni se asoma al televisor por miedo a que en algún musical pueda aparecer Nino Bravo, alegre y lleno de vida.

 

JAVIER DE MONTINI