La televisión comenzó su andadura en 1930, aunque no
se extendió hasta finales de los años cuarenta. A mediados de los años 50 la mayoría de los hogares estadounidenses de clase media-alta poseían
televisor propio, sin embargo en España esto no ocurriría hasta más de
una década después.
Televisión Española
comenzó su emisión en 1956, y
aunque hoy forma parte de las emisoras más antiguas de Europa, España estaba
lejos del nivel de sus vecinos: sin ir más lejos, en la época artística
de Nino Bravo existían solamente dos canales televisivos, TVE y
UHF (conocido vulgarmente como la segunda), y ambos eran estatales. La
emisión finalizaba a las 0:00 como muy tarde, y solía empezar a las 10
de la mañana. En el caso de la segunda cadena, tenía un horario mucho
más reducido.
Todo ello tenía sus pros y
contras. El hecho de acudir a televisión significaba que el
70% de los españoles que tenían televisor en 1970 podían verte, aunque
al existir menos canales, era más improbable que un artista repitiera
televisión en un corto espacio de tiempo. Nino comenzó a ver
disparada su popularidad en Octubre de 1970 con el programa Pasaporte a
Dublín, un Operación Triunfo de la época, con objetivo de que los
españoles eligieran su candidato a Eurovisión del año 1971.